domingo, 3 de octubre de 2010

Lift me up




Existen episodios en nuestra vida que pareciera que queremos guardarlos por siempre en nosotros, son esos momentos donde por fin encontramos ese rumbo que habíamos perdido, aquel lugar que tanto anhelábamos y que por fin es nuestro, sabemos que no es para siempre, pero hay está, al frente, esperando que lo disfrutemos cada día, cada segundo, guardándolo en nuestras memorias.

En nuestros corazones.


Y comienza aquella lucha para que no se vaya y no se destruya, pero al mismo tiempo, disfrutamos ese aire de felicidad que roza nuestra cara, alrededor de esos amigos que con el tiempo se han quedado a nuestro lado. Porque ya no te da miedo mostrarte tal cual eres, porque te aceptan, te quieren, te apoyan, es esa dosis de locura que siempre habíamos deseado, esa dosis que todos deberían tener por lo menos en un momento de sus vida.




Es otro sol que brilla, uno mejor, renovado, distinto... y me gusta.


1 comentario:

Narcoleptic_ll dijo...

Los momentos felices hay que disfrutarlos en su momento y atesorar el recuerdo. Poner esta memoria en una cajita especial y pasar revista de los contenidos cada vez que se pueda.


:)


Cariños!